A pocos días de la consulta de la izquierda programada para el 8 de marzo, una decisión judicial dejó por fuera al senador Iván Cepeda y movió el tablero interno del Pacto Histórico. El alto tribunal tomó la determinación en una votación cerrada: cinco magistrados rechazaron su participación, cuatro la respaldaron y un voto resultó ausente. El conjuez Hollman Ibáñez emitió el sufragio decisivo en contra y definió el resultado final. Con esta resolución, el proceso de selección de candidatura dentro del bloque de izquierda entra en una nueva fase de tensión política y estratégica, justo en la recta previa a la jornada de consulta.
Los magistrados que apoyaron la decisión sostuvieron en la ponencia que la consulta realizada en octubre tuvo carácter interpartidista. Bajo ese criterio, la norma electoral impide que un mismo aspirante participe nuevamente en otra consulta dentro del mismo proceso político-electoral. El tribunal aplicó esa interpretación al caso concreto y cerró la puerta a la presencia de Cepeda en el mecanismo del 8 de marzo. La lectura jurídica marcó un límite a la doble participación y fijó una línea sobre el alcance de las consultas cuando involucran a más de una colectividad dentro de una misma coalición.
Tras el fallo, Cepeda dirigiría su aspiración directamente hacia la primera vuelta presidencial prevista para mayo, sin pasar por la consulta interna. El movimiento generó alertas dentro del Pacto Histórico, donde ya existían diferencias sobre la ruta de selección del candidato. Antes de la decisión, el senador impulsó un reacomodo del bloque y pidió a figuras como Juan Fernando Cristo, Camilo Romero y Roy Barreras que abandonaran la consulta para acompañar una candidatura directa. El nuevo escenario obliga a la coalición a recalcular apoyos, alianzas y estrategias en plena carrera electoral.
