Quintero se queda sin plan B ni C para candidatura presidencial de 2026

El exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, sufrió este lunes dos derrotas políticas que frenan su pretensión de competir por la Presidencia en 2026. En la mañana, la Registraduría Nacional rechazó la inscripción del comité promotor con el que buscaba recoger firmas para lanzar su candidatura. Horas más tarde, el Juzgado 72 Administrativo de Bogotá le negó la tutela con la que intentaba revertir esa decisión y forzar su habilitación para participar en la contienda.

Quintero aseguró en su acción judicial que la Registraduría violó sus derechos a elegir y ser elegido, a la igualdad y al debido proceso. Argumentó que sí había renunciado a su participación en la consulta del Pacto Histórico, por lo que consideraba injustificado el bloqueo a su nuevo intento de inscripción. Sin embargo, el juez no le dio la razón y cerró la vía jurídica que buscaba abrir.

El organismo electoral aclaró que el exalcalde no notificó oficialmente su renuncia a la consulta del Pacto Histórico antes de su realización. Por eso, su nombre permaneció habilitado en dicho proceso interno y quedó sometido al resultado final. La ley es clara: quien se mida en una consulta no puede usar otro mecanismo —como firmas o avales— dentro del mismo proceso electoral.

“Quienes hubieren participado como precandidatos quedarán inhabilitados para inscribirse como candidatos en cualquier circunscripción dentro del mismo proceso electoral”, establece la norma.

Quintero quedó tercero en esa consulta, detrás de Carolina Corcho y del ganador Iván Cepeda, quien obtuvo cerca de 1,5 millones de votos. Quintero apenas alcanzó unos 145.000 apoyos.

El juzgado también decidió sacar del proceso al Consejo Nacional Electoral y a los partidos del Pacto Histórico mencionados en la tutela. El efecto práctico: Quintero quemó dos cartas —la política y la jurídica— en menos de 24 horas y hoy no tiene mecanismo válido para inscribirse en la consulta del Frente Amplio de izquierda prevista para marzo de 2026.

El revés lo deja sin ruta inmediata para mantener su aspiración presidencial. Tendría que esperar nuevas reglas, un eventual reacomodo político o una definición interna en el sector que respalda al Gobierno para tener otra oportunidad.